El Museo de los Bolos de Asturias, ubicado en Panes, recibió el año pasado a 1.950 visitantes, en su mayoría procedentes de grupos concertados de colegios, asociaciones de jubilados y excursionistas. La instalación estuvo abierta durante 105 días, de martes a domingo, entre las cinco y las ocho de la tarde.
La villa de Panes es el único enclave geográfico a nivel mundial que cuenta con un edificio cuyo interior está dedicado en su totalidad a conservar la memoria de los bolos. Y sería injusto no recordar que ello es posible, en gran medida, al desmedido afán puesto desde 1994 por Isidro Caballero Sardina. El Museo de los Bolos de Asturias abrió sus puertas el 19 de abril de 2003 y en su interior se conservan más de mil piezas de fondos propios. Además de la sala expositiva, cuenta con una bolera adyacente.